jueves, 18 de diciembre de 2014

Distinguir primillas y vulgares III: las herramientas de caza

Suele contar David Serrano de sus andanzas por los tejados Monegrinos anillando primillas y vulgares, que distinguían a ojos cerrados si en la oquedad visitada criaba un vulgar o un primilla en función de si sacaban los pollos con facilidad o si previamente se llevaban varias dentelladas y arañazos. El primer caso correspondería a un nido de primilla y el segundo a un nido de vulgar. Y es que a pesar de la semejanza y la poca diferencia en tamaño general (altura, envergadura), existe una diferencia muy notable en el tamaño y fortaleza de sus herramientas de caza (pico y garras). Dicho de otra manera: los que trabajamos con primillas no solemos llevar más protección que la destreza a la hora de manejar los individuos, sobre todo los adultos, mientras que la gente que trabaja con vulgares suele hacerlo con guantes. Otra forma de hacer evidente esta diferencia es mostrando las anillas del antiguo ICONA con las que se marca una y otra especie: al primilla con una anilla del cuatro, que viene a ser lo más grande que se fabrica para pajaritos y al vulgar con una anilla del cinco, que viene a ser lo más pequeño que se despacha en rapaces.




Con un mínimo de entrenamiento es posible utilizar estos caracteres (tamaño relativo de pico y garras) como criterio para distinguir a las dos especies. Los vulgares parecen más cabezones y patudos, como si al "dibujante" se le hubiese ido un poco la mano con las proporciones, mientras que al primilla le sucede un poco lo contrario. Debajo os pego unas fotos ilustrativas

Volantón de vulgar, cortesía de nuestro amigo David Vallejo

 Y aquí un macho de primilla con un grillo en el pico