viernes, 22 de marzo de 2013

Una caja muy lista

Parece que el adjetivo lista no le pega bien a "caja". Quizá sea por lo de la "caja tonta"; pero bueno, nuestras cajas nido, donde crían los cernícalos, son mucho más que una caja de madera (aunque no lo parezca). Nosotros las hemos llamado con la rimbombante descripción de "caja-nido inteligente", que puede ser la traducción de "smart nest-box", que como veis tiene analogías con el smartphone que lleváis en el bolsillo, y con muchos términos tecnológicos que nos invaden "smart-TV", "smart-building", "smart-city",... En el fondo el término "smart" que más que inteligente quiere decir listo, se usa como adjetivo de distintos sistemas capaces de recoger información sobre su entorno y transmitirla y/o actuar de manera inteligente. Nuestra caja nido entra ahí. Está dotada de dispositivos sensoriales, y es capaz de transmitir la información a distancia. Todavía no es capaz de reaccionar por si sola; pero dadnos tiempo y todo se andará.

Si buscáis en internet "smart nest-box" creo que no encontraréis nada y si buscáis "caja-nido inteligente" me temo... (vamos compruebo que) sólo nos encontrareis a nosotros. Así que podemos, creo, enorgullecernos de estar haciendo algo pionero. Algo más allá de ponerle un palo a una cosa (ya sabéis,.. la fregona, el chupa-chups). Curiosamente aunque las TICs (tecnologías de la información y la comunicación) lo invaden todo, su penetración en ámbitos como la ecología, la biología de la conservación, o la monitorización de especies es pequeño, casi inexistente. Y la investigación sobre ellos, casi nula. Ahí de nuevo pioneros.

Nuestra caja, aunque no lo parezca, es fruto de mucho esfuerzo. Sobre todo de los técnicos como Manuel y Jesús, que han pensado, fabricado y testado los distintos prototipos. Una cosa es lo que uno imagina y otra es lo que hacen los cernícalos. Nuestra caja tiene un lector de RFID con una antena circular en la entrada de la caja. Al entrar el cernícalo el campo electromagnético de la antena activa el transponder (RFID). Es un RFID pasivo que se activa con la energía del campo de la antena y emite un código numérico que es leído por la propia antena. Luego tiene una serie de barreras de infrarrojos. El orden en el que se cortan nos indican si un individuo ha entrado o salido. Y, ¡ojo!,también nos advierte si ha entrado o salido un individuo que carece de RFID.

Otro sensor más es la balanza. Esta transmite el peso del individuo que pasa sobre ella. Pero claro, pesar un individuo en movimiento, sin pararlo o estresarlo no es cosa fácil. Como tampoco lo es es gestionar varios millones de pesos (cada balanza transmite al sistema 16 pesos por segundo).



De hecho, el tema de la balanza está dando para mucho. Además de quebraderos de cabeza, nos ha permitido interaccionar con el Dept. de Tecnología Electrónica y la cátedra Telefónica de la Universidad de Sevilla y ya ha dado para una publicación en la revista Sensors. Finalmente   las cajas cuentan con una cámara y un servidor de vídeo, que es lo más visible. El servidor digitaliza las imágenes de manera continua y lo almacena en un "buffer". Si detecta movimiento en la imagen, almacena la secuencia de vídeo (con su fecha y su hora) en un servidor en la red. ¿Y cómo se gestiona todo ésto?. Bueno, creo que eso da para otro post, ...seguiremos informando.